31 jul. 2014

EL CONOCIMIENTO

TEMA 4: EL CONOCIMIENTO

El ser humano es el único ser vivo capaz de pensar que está pensando. Esta posibilidad unida a la “admiración” por el mundo que le rodea y por sí mismo, le dota de una especial manera de estar en el universo: está preguntando, está conociendo. Todas las dimensiones de la vida del ser humano están implicadas en su capacidad de conocer. El conocimiento no es meramente un suceso estático de captación de datos, sino un proceso dinámico de interacción con el mundo. Es decir, el aprendizaje, la cultura, la capacidad de los sentidos o las motivaciones que tiene una persona condicionan lo que conoce, y a su vez, todo lo que conoce influye en lo que hace, en lo que piensa y en las decisiones que toma.

 1. FASES DEL PROCESO DE ADQUISICIÓN DEL CONOCIMIENTO

Podemos distinguir tres fases en el proceso de adquisición del conocimiento:
-sensación: consiste en detectar algo a través de los sentidos
-percepción: es el procesamiento de los datos sensibles para darles sentido
-conceptualización: creación de conceptos

SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN

Aunque parezca mentira, mirar no es una operación simplemente “natural”. Nuestras percepciones son, en algún sentido, construcciones.  Ver la realidad no consiste simplemente en recibir datos. Nuestra visión, o nuestra audición, o cualquier otra modalidad de percepción, es elaborada. Elaboramos lo que vemos u oímos y en ese proceso están implicados factores culturales, conocimientos previos, ideas que proceden de la experiencia, valoraciones, hábitos, etc. El aprendizaje de la percepción se realiza en un medio cultural.
El punto de partida, el nivel básico del conocimiento, es el acceso a la realidad o “experiencia sensible”. Pero debemos distinguir dos pasos que suelen confundirse:
-sensación: es la mera captación de un estímulo (inconsciente, pasivo)
-percepción: es el reconocimiento de un objeto concreto que podemos entender e interpretar (consciente, activo)

Pero esta distinción es “artificial”: nosotros directamente PERCIBIMOS el mundo que nos rodea, procesamos los miles de estímulos que recibimos cada segundo. No somos conscientes de las “sensaciones” en estado puro. La teoría de la Gestalt afirma que la percepción no es una suma de sensaciones, sino que percibimos “de golpe”, inmediatamente, objetos completos. Por tanto, conocemos conjuntos organizados y sólo posteriormente, gracias a un proceso de abstracción, podemos distinguir y separar las distintas sensaciones que lo componen. Por tanto, nuestra percepción no es una representación exacta (ni mucho menos) de la realidad que nos rodea.
Lo que percibimos es el resultado de lo que llega a nuestros sentidos (sensación) y lo que nuestra mente impone. Pero:

  • los sentidos humanos tienen limitaciones.

El oído humano sólo capta ciertas longitudes de onda; el ojo sólo distingue una parte del espectro de colores; nuestro tacto se vuelve insensible a ciertas temperaturas; nuestro olfato no capta olores que, en realidad, están presentes en el medio y que sí son captados por otras especies animales. La percepción de la realidad, por tanto, es limitada porque nuestros sentidos lo son.


La garrapata espera en las ramas de cualquier arbusto para caer sobre cualquier animal de sangre caliente. Careciendo de ojos, posee en la piel un sentido general lumínico, al parecer, para orientarse en el camino hacia arriba cuando trepa hacia su punto de espera. La proximidad de la presa se la indica a ese animal ciego y mudo el sentido del olfato, que está determinado sólo al único olor que exhalan todos los mamíferos: el ácido butírico. Ante esa señal se deja caer, y cuando cae sobre algo caliente y ha alcanzado su presa, prosigue por su sentido del tacto y de la temperatura hasta el lugar más caliente, es decir, el que no tiene pelos, donde perfora el tejido de la piel y chupa la sangre.
Así pues, el “mundo” de la garrapata consta solamente de percepciones de luz y de calor y de una sola cualidad odorífera. Está probado que no tiene sentido del gusto. Una vez que ha llegado a su fin su primera y única comida, se deja caer al suelo, pone sus huevos y muere.


Arnold Gehlen, El hombre: Su naturaleza y su lugar en el mundo

  • la mente somete nuestra percepción a ciertas “leyes”.
Desde los años treinta, los psicólogos han investigado el proceso mediante el cual la mente humana organiza las percepciones. No recibimos, por ejemplo, imágenes aisladas, sino integradas en un contexto. La teoría de la Gestalt nos ofrece las siguientes leyes:





  • Aprendemos a percibir desde la infancia


Durante nuestra infancia, la mente va aprendiendo, en un proceso del que no somos conscientes, estrategias perceptivas. Una de las fundamentales es la llamada “constancia perceptiva”, es decir, el mecanismo que nos lleva a unificar bajo un mismo fenómeno manifestaciones diversas. Nada de lo que llega a nuestros ojos permanece estable y constante; todo cambia; incluso cambia la luminosidad, por lo que se altera el color de lo que vemos. Podemos mirar un objeto desde varias perspectivas, y sin embargo concluimos que es el mismo objeto. Este mecanismo de organización de lo diverso es lo que llamamos “constancia perceptiva”.  Gracias a él, podemos mantener una imagen estable del mundo y de las personas y objetos que lo pueblan y podemos hacer juicios sobre la distancia, la luz y otros aspectos del medio.Lo que llega hasta nuestros sentidos y lo que nuestra mente interpreta no es exactamente lo mismo. A nuestra retina, por ejemplo, llegan sensaciones aisladas (colores, formas…), sin embargo, no vemos un conjunto de características aisladas cuando miramos a un amigo: le vemos a él. Nuestra mente organiza datos sensoriales para ofrecernos una visión de conjunto del objeto. Es decir, ver no es simplemente reproducir (“fotocopiar”) los datos de los sentidos. Por lo tanto, transformamos el mundo cada vez que lo miramos.

ACTIVIDADES: 


1. Identifica las leyes perceptivas correspondientes a las siguientes imágenes








2. EL CASO DE VIRGIL.

   Virgil era prácticamente ciego de nacimiento. Podía ver luz y oscuridad, la dirección de donde procedía la luz, y la sombra de una mano moviéndose delante de sus ojos, de forma que era obvio que no había destrucción total de la retina. Su médico le había dado esperanzas ofreciéndole intervenirle de unas cataratas que, posiblemente, fueran la causa de su ceguera. Si la operación funcionaba, ¿cómo vería Virgil? ¿Sería “normal” desde el momento en que recuperara la visión? Eso es lo que dicta el sentido común: sus ojos se abrirían y volvería a ver, como en los milagros del Nuevo Testamento. Cuando le quitaron la catarata y le retiraron el vendaje, Virgil no gritó “¡veo!” ni nada por el estilo. Parecía mirar sin expresión y sin enfocar, perplejo, al cirujano, que estaba aún ante él con las vendas en la mano. Sólo cuando éste habló, Virgil comprendió que aquel conjunto de manchas, colores y luces era el cirujano. Cuando Virgil abrió sus ojos después de 45 años sin ver, veía, pero lo que veía no tenía coherencia. La retina y el nervio óptico estaban activos, pero el cerebro no encontraba sentido a lo que tenía ante sus ojo
  El día que regresó a casa después de que le quitaran los vendajes, ésta, y lo que había en ella, le resultaba incomprensible, y tuvieron que llevarlo al camino del jardín, introducirlo en cada habitación y presentarle cada silla. Mientras exploraba las habitaciones, Virgil me recordaba a un niño acercando y separando las manos de la cara, meneando la cabeza, volviéndose a uno y otro lado, en su construcción primaria del mundo
  En las semanas siguientes, Virgil dijo que en general encontraba que andar sin tacto, sin su bastón, le daba miedo y le confundía, pues su apreciación del espacio y la distancia era incierta e inestable. Cinco semanas después de la operación, a menudo se sentía más inválido que cuando estaba ciego. Al principio había sido incapaz de reconocer ninguna forma visualmente, ni siquiera formas tan simples como un cuadrado o un círculo, que reconocía instantáneamente al tacto. Para él, tocar el cuadrado no se correspondía en absoluto con ver el cuadrado. Cuando saqué el manguito para medir la presión sanguínea de mi maletín de médico, se quedó completamente atónito y no comprendió lo que era, pero lo reconoció cuando le permití tocarlo. Los objetos móviles presentaban un problema especial, pues su aspecto cambiaba constantemente. Incluso su perro, me dijo, parecía tan distinto de un momento a otro que se preguntaba si era el mismo perro. El vocabulario de Virgil, toda su sensibilidad, su imagen del mundo, se expresaba en términos táctiles. Era, o había sido hasta su operación, una persona para la que el tacto había sido fundamental
   Alcanzamos una constancia perceptiva en una fase muy temprana, en los primeros meses de vida. Constituye una inmensa tarea de aprendizaje, pero se alcanza de un modo tan simple, tan inconsciente, que apenas se comprende su enorme complejidad. En el caso de Virgil, uno podría esperar, desde luego, cierto aprendizaje visual. Pero, ¿cómo sería este aprendizaje? ¿Sería como el de un bebé cuando aprende a ver por primera vez? Las personas que recuperan la vista no están en la misma línea de partida que los bebés, cuya corteza cerebral es equipotencial, igualmente adaptada a cualquier forma de percepción. Un adulto que acaba de recuperar la vista tiene que llevar a cabo un cambio radical que desafía la experiencia de toda una vida; tiene que lograr que su cerebro, que ha pasado toda la vida adaptándose y especializándose para la ceguera, invierta todo el proceso y entre en conflicto con los hábitos de percepción de toda una vida.
Sacks, Oliver. Un antropólogo en Marte



  1.     ¿Por qué Virgil no podía relacionar al principio lo que veía con lo que tocaba?
  2.   ¿Y la percepción del espacio? ¿Por qué no podía orientarse si no era con su bastón de ciego?

3. PROTÁGORAS Y LA PERCEPCIÓN DEL MUNDO

¿Percibe el hombre las cosas tales y como son? Evidentemente, no: o al menos, no siempre. Muchas veces nos equivocamos al creeré reconocer a un amigo, y los pasatiempos basados en ilusiones ópticas nos hacen ver irremediablemente como desiguales o curvadas líneas que objetivamente son de igual tamaño y completamente rectas. Las ilusiones perceptivas, ópticas, táctiles o  auditivas nos muestran de forma palmaria que nuestra percepción de la realidad no es siempre fidedigna (…)Cabría, si nos encontráramos en vena filosófica, preguntarnos incluso si los colores que vemos son en verdad una propiedad real de las cosas o si, por el contrario, son cualidades que nuestro cerebro “fabrica”, por decirlo de algún modo, al ser estimulado: sus receptores visuales por ondas electromagnéticas de cierta longitud.
Ya hemos dicho que un empirista inglés del s. XVIII, John Locke, denominó a estas cualidades como el color, el olor o el sonido, cualidades secundarias o sea, cualidades que no pertenecen propiamente a las cosas mismas, si no a nuestro modo de percibirlas o ser afectados por ellas. En el siglo pasado, el eminente fisiólogo Johannes M??? puso también de manifiesto que un mismo estímulo físico origina sensaciones distintas a tenor del sentido a que se aplique. Por ejemplo, una aguja caliente que estimula uno de los llamados puntos fríos de la piel da lugar a una sensación de frio, mientras que, por el contrario, una aguja fría suscita una impresión de calor si se aplica  sobre uno de los puntos de calor. Hablando en términos más vulgares, todos sabemos que un golpe en un ojo, además de dolor hacer “ver las estrellas”, mientras que el mismo golpe asestado en el oído provoca zumbidos.
No, ciertamente, el hombre no ve las cosas tales y como son en sí mismas, sino tales y como son para él. Decía un viejo sofista griego, Protágoras de Abdera, que “el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son y de las que no son”; y algo así, en verdad, parece ocurrir con la actividad perceptiva humana.
Esta subjetividad o carácter relativo de la percepción posee, por lo demás, un profundo significado psicológico. Por de pronto, si penetrara en nuestra mente toda la información que, en forma de energía estimulante, llega constantemente a nuestros sentidos, viviríamos en un caos de impresiones carentes de significado. Las puestas sensoriales que nos ponen en comunicación con el medio ambiente, exterior e interior, no todas están siempre abiertas de par en par. Unas se abren y otras se cierran, función de lo que el organismo necesite hacer en ese instante.

PINILLOS, J.L., La mente humana


1             CONCEPTUALIZACION

Pero conocer no consiste solamente en percibir. Recordad que deciamos que el proceso de adquisicion del conocimiento consta de tres fases: sensación, percepcion y conceptualizacion. Nos queda por explicar, pues, este último paso.
El conocimiento requiere otra función que además parece ser exclusiva del ser humano, nos referimos a la creación de conceptos. Los conceptos nos permiten reflexionar, anticipar, recordar, imaginar…en definitiva, pensar.
Para construir un concepto, por ejemplo, el de “árbol”, hemos de abstraer de la realidad lo que tienen en común todos los árboles que hemos visto (pinos, robles, manzanos…) y prescindir de las diferencias superficiales (altura, forma de las hojas, hoja caduca o perenne). Mediante este proceso de abstracción, resumimos, ordenamos y clasificamos la multiplicidad de percepciones del entorno en conceptos universales, que contribuyen a nuestra comprensión de la realidad.  

Esta posibilidad de construir conceptos se debe a una facultad exclusiva del ser humano: la capacidad simbólica.
  • Capacidad simbólica 
smbolo de la paz
Un símbolo es aquello que representa o está en lugar de otra cosa y cuya capacidad para representar procede de una convención que le asigna tal significado. La relación entre el objeto representado y el símbolo procede del mundo cultural.

 La capacidad simbólica permite al hombre generalizar, adaptar la solución de un problema a otro similar introduciendo modificaciones, o idear una nueva solución a partir de la combinación de informaciones anteriores (incluso remotas en el tiempo). El ser humano establece a su alrededor, desde su nacimiento, un universo lleno de símbolos que llamamos “mundo”.El ser humano vive en un medio simbólico, en un mundo no solo percibido, sino representado, interpretado. Para Cassirer, incluso, la capacidad simbólica en el ser humano tiene un carácter adaptativo, es el modo por el cual el ser humano se adapta al medio.
Para profundizar en qué es eso de la capacidad simbólica debemos preguntarnos primero si está o no presente en  otras especies animales





Después de un proceso de adiestramiento, el chimpancé Rafael aprendió a  apagar una llama que le impedía coger un plátano situado detrás de ella, con un vaso que llenaba de agua en un pequeño depósito. Colocado después el animal en una plataforma sobre el agua, aprendió a ducharse cogiendo agua del lago con un vaso. Sin embargo, cuando pretendió apagar la llama que se enciendo delante de un plátano, no utilizó el agua del lago, sino que pasó con gran esfuerzo a otra plataforma donde estaba el depósito de agua para llenar en él su vaso y volver a apagar la llama en la forma en que había sido adiestrado.

 Para Rafael el agua del lago no es la misma que el agua del depósito.No ha elaborado el concepto "agua".  Está preso del proceso de adiestramiento, del dato sensible, inmediato, que percibe en cada momento. Los animales pueden trabajar con datos presentes (percepciones). Pero los animales no tienen capacidad simbólica.


ACTIVIDAD: ANIMAL SIMBÓLICO

Sin embargo ya no hay salida de esta reversión del orden natural. El hombre no puede escapar de su propio logro, no le queda más remedio que adoptar las condiciones de su propia vida; ya no vive en un puro universo físico, sino en un universo simbólico. El lenguaje, el mito, el arte y la religión constituyen parte de este universo, forman los diversos hilos que tejen la res simbólica, la urdimbre complicada de la experiencia humana. Todo progreso en pensamiento y experiencia afina y refuerza esta red, el hombre no puede enfrentarse ya con esta realidad de un modo inmediato; no puede verla, “cara a cara”. La realidad física parece retroceder en la misma proporción que avanza su actividad simbólica. En lugar de tratar con las cosas mismas en cierto sentido, conversa constantemente consigo mismo. Se ha envuelto en formas lingüísticas, en imágenes artísticas,  en símbolos míticos o religiosos de tal forma que no puede ver o conocer nada sino a través de la interposición de este medio artificial.
Cassirer, Antropología filosófica
-      
          ¿Podría el ser humano volver a ser un “salvaje feliz” que viviera en relación directa con la naturaleza?
-        Entre la realidad física y nosotros se ha creado un mundo intermedio: ¿quién lo ha creado? ¿En qué consiste? ¿Qué función tiene?


2. LA CONSTITUCIÓN LINGÜÍSTICA DEL CONOCIMIENTO.

El pensamiento simbólico se forma y se desarrolla en relación con el lenguaje.  No es posible conocer al margen del lenguaje. Es decir, no es posible realizar la captación de un objeto si la persona no dispone de algún código lingüístico. El lenguaje proporciona a los seres humanos la posibilidad de organizar las percepciones mediante conceptos y eso es lo que nos permite conocer. Por eso, podemos decir que el lenguaje es el medio en el que tiene lugar la actividad de conocer. Lo cual es tanto como afirmar que no hay conocimiento más allá o fuera del lenguaje. El lenguaje es una especie de mapa del mundo que el niño aprende. Resultado del trabajo continuo de los hablantes a lo largo de la historia, el lenguaje es una gran herramienta de análisis de la realidad. Podemos concluir que nuestro conocimiento de la realidad no es independiente del lenguaje, sino que está condicionado e incluso limitado por él. Como afirma Wittgenstein, “los límites del lenguaje son los límites de nuestro mundo”
Ambas capacidades son simbólicas y ambas requieren de la interacción social para formarse. De hecho no existe capacidad simbólica ni lenguaje en los llamados "niños salvajes".

Supongamos el caso de un niño al que le sucede la desgracia de que,durante su primer desarrollo, está privado de cualquier contacto humano. Hay bastantes experincias de esta desafortunada situación a lo largo de la historia: niños abandonados o ailados de forma que se impide su comunicación con otras personas.
Cuando esos niños son encontrados y observados, se comprueba sistemáticamente que no producen símbolos, no juegan a ficciones, ni dicen palabras, ni hacen gestos simbólicos de ninguna clase (...) ¿para qué? y sobre todo, ¿para quién habría de realizar acciones significantes un niño que vive en un mundo sin personas?(...)No serviría de nada, nadie podría interpretar esas conductas.


Palacio, Marchesi y Col, Desarrollo psicológico  y educación


La relación entre lenguaje, pensamiento y realidad es indiscutible. Sin embargo, esta relación, por evidente que sea, suscita muchos interrogantes filosóficos: ¿es posible el pensamiento sin lenguaje? ¿Es anterior el pensamiento o el lenguaje? ¿Una lengua concreta determina nuestra de ver el mundo?
Veamos diferentes respuestas a estas preguntas:
  •        Relativismo lingüístico
El pensamiento depende del lenguaje.
Después de investigar diversas lenguas, Sapir y Whorf llegaron a la conclusión de que no todas segmentan la realidad de la misma manera. Así, por ejemplo, la tribu de indios Creek designa el color verde y el amarillo con la misma palabra, porque no distinguen uno del otro. Por otra parte, los esquimales no poseen una sola palabra para referirse a la nieve, sino que disponen de tantas como estados y tipos de nieve distinguen en la realidad. De estos casos dedujeron que nuestra lengua determina la forma de percibir la realidad y por tanto, nuestra concepción del mundo, que será distinta de las de los hablantes de otra lengua. El lenguaje que se habla determina los conceptos. Cuando el niño aprende la lengua materna también aprende una concepción del mundo.
  •          Innatismo lingüístico
El lenguaje depende del pensamiento.
Para Chomsky, en cambio, tenernos una predisposición innata para el lenguaje, ya que todo ser humano, en condiciones normales, es capar de aprender una lengua, en un periodo relativamente corto y a partir de escasos estímulos. Esta predisposición consiste en la posesión universal de los mecanismos para crear oraciones correctas. Estos mecanismos constituyen una especie de gramática interiorizada que explicaría por qué los hablantes somos capaces de crear oraciones gramáticamente correctas sin haber estudiado gramática. La estructura y organización del lenguaje está determinada por la naturaleza de la mente.
Para Piaget el lenguaje es una consecuencia del desarrollo de la inteligencia que comienza desde el nacimiento; mientras que el habla aparece posteriormente, cuando el niño ya ha alcanzado cierto nivel cognitivo.


  • Teoría sociocultural
Pensamiento y lenguaje son dos tipos de procesos mentales distintos con mutuas interdependencias. Vigotsky defiende que los procesos cognitivos y lingüísticos surgen como procesos independientes, pero  en un momento dado de su desarrollo entran en una estrecha interdependencia. hasta los dos años, la mente funciona con pensameinto prelinguistico y, al mismo tiempo, se está aprendiendo a hablar desde los primeros balbuceos hasta llegar a los primeros enunciados correctos entrre los dos y tres años. Se da, por lo tanto, un lenguaje precognitivo y un conocimiento prelinguistico que en algun momento del desarrollo del niño confluyen .


ACTIVIDADES

LENGUAJE; INNATISMO VS RELATIVISMO

La obra de Chomsky, (…) llegó por primera vez al conocimiento del público general debido a que, dentro de ese marco, sostenía que los seres humanos poseían una disposición innata para el aprendizaje de ciertos tipos de lengua. Dicho de otro modo: las lenguas que existen efectivamente son aquellas que los niños están predispuestos a aprender. Esta  tesis se apoya en otros dos hechos:
- primero, quelas lenguas humanas presentan notables similitudes;
- segundo, que los niños siguen caminos notablemente similares en el aprendizaje de sus respectivas lenguas.
Ambos hechos podrían explicarse suponiendo que los niños poseen un equipamiento innato que los habilita  para aprender solo ciertos tipos de lengua, y que la forma que adopta su desarrollo lingüístico está determinado genéticamente.
Smith, N. y Wilson, D., La lingüística moderna

 LENGUAJE ANIMAL

Keith y Cathy Hayes (en 1951) realizaron la curiosa experiencia de “adoptar” un chimpancé recién nacido coincidiendo con el nacimiento de uno de sus hijos. Se crió en el propio hogar y se educó de igual forma al niño y al chimpancé. Viki, pues así llamaron al chimpancé, llego a realizar aprendizajes motores que durante los primeros meses eran próximos a los que realizaba el niño. También se le adiestró a vocalizar y a  agrupar consonantes. Viki, después de intensos y repetidos entrenamientos, llegó a aprender unas cuantas palabras de significación muy concreta y limitada, pero no se consiguió que aprendiera a combinarlas con otras, ni a referirlas a cosas pasadas, sino solamente a hechos presentes o a necesidades referidas a un inmediato futuro, pedir “leche”, por ejemplo.
Enrique Cerdá, Una psicología de hoy
-          ¿Cuáles son las limitaciones que presenta el lenguaje de Viki?
-          ¿Piensas que a los niños también se les adiestra en el uso del lenguaje?

NEOLENGUA
Le estamos dando al idioma su forma final, la forma que tendrá cuando nadie hable más que neolengua. Cuando acabemos nuestra tarea, habréis de empezar a aprenderlo de nuevo. Creerás, seguramente, que nuestro trabajo principal consiste a inventar nuevas palabras. Nada de esto. Lo que hacemos es destruir palabras, centenares de palabras cada día. Estamos podando el idioma por dejarlo en los huesos...La destrucción de las palabras es una cosa de gran belleza [...] ¿No ves que la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, apretar el radio de acción de la mente? Al final acabaremos haciendo imposible cualquier crimen de pensamiento... Cada año habrá menos palabras y el radio de acción de la conciencia será cada vez más pequeño... ¿No se te ha ocurrido pensar, Winston, que, lo más tarde hacia el año 2050, ni tan solo un ser humano podrá entender una conversación como esta que ahora mantenemos?... En realidad, no habrá pensamiento en el sentido en el cual ahora lo entendemos. La ortodoxia significa no pensar, no necesitar pensamiento. Nuestra ortodoxia es la conciencia.
George Orwell, 1984
¿Crees que esta estrategia de limitación del pensamiento mediante la simplificación del lenguaje podría tener éxito? ¿Por qué?
¿Puede el control del lenguaje convertirse en un medio de control político?

3. LOS LÍMITES DEL CONOCIMIENTO

El nivel de conocimientos que disponemos en la actualidad aumenta día a día. Pero, ¿hasta cuándo? ¿Existe un límite? Descubrir las carencias para reconocer la verdad puede llevarnos a dudar de la existencia de un conocimiento valido y seguro.
Son varias las actitudes ante la posibilidad de un conocimiento global, válido y seguro sobre el mundo:
  •           DOGMATISMO:

Es la posición según la cual podemos adquirir conocimiento seguro y universal y tener absoluta certeza de ello además defiende que la razón no tiene límites y que su avance en el conocimiento es prácticamente infinito. Esta es la actitud más optimista. Un ejemplo sería Descartes que considera que con un buen método la razón es capaz de proporcionar conocimiento valido y universal acerca de todo lo que se proponga.
  •           ESCEPTICISMO:
Duda de que sea posible un conocimiento firme y universal. Considera que la pretensión de acceder a un conocimiento firme y seguro es un deseo inalcanzable y solo nos queda dudar de todo.  Por ejemplo, Pirrón considera que la base de nuestras creencias acerca de la realidad son las sensaciones y como estas son cambiantes no pueden proporcionar conocimiento. El  único camino que le queda es el silencio.
  •  CRITICISMO
El conocimiento es posible. Sin embargo esto no es incuestionable y definitivo sino que debe ser revisado y criticado continuamente para detectar posibles falsificaciones y errores. Kant llegó a adoptar la posición crítica después de haber pasado por el dogmatismo y el escepticismo. estas dos posiciones, según él, son exclusivistas. Kant denomina al criticismo como : "aquel método de filosofar que consiste en investigar las propias afirmaciones y objeciones y las razones en las que las mismas descansan, método que da la esperanza de llegar a la certeza".
Finalmente, califica al criticismo como la posición de mayor madurez frente a las otras, ya que examina todas las afirmaciones de la razón humana y no acepta nada despreocupadamente. El criticismo pregunta siempre por los motivos y pide cuentas a la razón humana. su conducta no es dogmática ni escéptica, sino reflexiva y crítica.

  •          RELATIVISMO

Niega la existencia de una verdad absoluta. Rechaza la pretensión de un conocimiento objetivo y universal, y considera que solo existen opiniones particulares y válidas en un determinado contexto social, cultural e histórico. No hay que confundir dos teorías muy próximas pero distintas, el relativismo y el escepticismo: el escéptico afirma que no cabe conocimiento alguno, el relativista que sí es posible el conocimiento pero que éste es relativo a las personas o las culturas y que por lo tanto pueden existir muchas verdades respecto de las mismas cosas. Los sofistas son considerados los padres del relativismo.

  •           PERSPECTIVISMO

No niega la posibilidad teórica de una verdad absoluta. Cada sujeto o colectivo que conoce lo hace desde un punto de vista o perspectiva particular por tanto tiene una visión parcial de la realidad. Esta visión no es falsa y además es insustituible por que toda perspectiva recoge un aspecto importante de la realidad. Así pues,  todas las perspectivas son verdaderas y la reunión de todas ella si fuese posible seria la verdad absoluta. A pesar de ser parecido al relativismo, hay entre ellos una diferencia fundamental, ya que el perspectivismo no niega la posibilidad teórica de una verdad absoluta. El camino hacia la verdad requiere de la complementariedad entre las distintas perspectivas parciales.


ACTIVIDADES

Desde distintos puntos de vista, dos hombres miran el mismo paisaje. Sin embargo, no ven lo mismo. La distinta situación hace que el paisaje se organice ante ambos de distinta manera. Lo que para uno ocupa el primer término y acusa con vigor todos sus detalles, para el otro se halla en el último, y queda oscuro y borroso. Además, como las cosas puestas unas detrás se ocultan en todo o en parte, cada uno de ellos percibirá porciones del paisaje que al otro no llegan. ¿Tendría sentido que cada cual declarase falso el paisaje ajeno? Evidentemente, no; tan real es el uno como el otro. Pero tampoco tendría sentido que puestos de acuerdo, en vista de no coincidir sus paisajes, los juzgasen ilusorios. Esto supondría que hay un tercer paisaje auténtico, el cual no se halla sometido a las mismas condiciones que los otros dos. Ahora bien, ese paisaje arquetipo no existe ni puede existir. La realidad cósmica es tal, que sólo puede ser vista bajo una determinada perspectiva. La perspectiva es uno de los componentes de la realidad. Lejos de ser su deformación, es su organización. Una realidad que vista desde cualquier punto resultase siempre idéntica es un concepto absurdo.
José Ortega y Gasset, El tema de nuestro tiempo

Indica a cuál de las actitudes pertenecen las siguientes frases:

-todo es según el color del cristal con que se mira
-nuestro entendimientos puede conocer la esencia inmutable de las cosas y de ese modo conocer verdades eternas y absolutas.
-eso que dices es verdad aquí, pero en otras culturas sería inaceptable.
-nada existe; si existe algo no lo podemos conocer 
- no podemos aceptar sin más lo que hemos aprendido de nuestros abuelos. Hemos de ser críticos para ampliar nuestro conocimiento



CINE: EL MILAGRO DE ANNE SULLIVAN

Ficha Técnica:
 
Titulo original :  “The miracle worker”
Director:    Arthur Penn
Productora: United Artists
Nacionalidad:  EE.UU.
Duración:             90 m.
Año:            1962 (B/N)

Ficha Artística:
Anne Bancroft        Ana Sullivan
Patty Duke             Hellen Keller
Victor Jory              Capitá Keller
Inga Swenson        Kate Keller
Andrew Prine         James Keller

Sinopsis:
Una joven maestra especializada en la enseñanza de sordomudos se empeña en recuperar un caso desesperado: la pequeña Helen Keller, ciega, sorda y muda. Puesto que sus sentidos están muy limitados, la niña no puede comunicarse con los otros y vive aislada en su mundo. La maestra intentará introducirla al mundo del lenguaje, pero para eso, se tendrá que enfrentar a la inteligencia de la niña, a su naturaleza   violenta y a unos padres sobreprotectores.

De esta historia, basada en hechos reales, lo más relevante, filosóficamente hablando, es que la niña no vive dentro una realidad simbólica, y como la maestra intenta introducirla mediante la asociación de signos táctiles en la mano con los objetos naturales. Al comienzo la niña no lo entiende, pero gracias a la perseverancia de la maestra, finalmente lo consigue. El momento culminante en que la chica se introduce dentro del universo simbólico fue relatado años después por la misma niña en su autobiografía:
Andábamos por el camino que conduce a la casa y fuimos atraídas por la fragancia de la madreselva. Alguien dejó caer el agua y mi profesora puso mi mano bajo del canalón. Mientras que la corriente fresca corría sobre una mano, ella deletreó en la otra la palabra agua, primero despacio y después rápidamente. Todavía estaba desempleada, mi atención entera estaba fijada sobre los movimientos de sus dedos. Sentía repentinamente un sonido que había olvidado, una emoción del pensamiento que volvía, y el misterio del lenguaje me fue revelado de alguna manera.
Hellen Keller, “Light in my darkness”
La vida de la chica cambia drásticamente cuando es introducida dentro el mundo lingüístico. ¿Crees que la realidad es la misma para ella antes y después?
Con el tiempo, Hellen se reveló como una persona muy inteligente, según todos los que la conocieron (incluso escribió libros y relatos de mucha calidad). ¿Crees que su inteligencia estaba siempre presente, aunque oculta, o que fue a partir de su inmersión dentro el mundo lingüístico cuando esta se manifestó?
Seguramente puedes imaginar cómo es el mundo para una persona ciega o para una sorda. Pero ¿crees que eres capaz de imaginar cómo sería el universo de Helen antes de conocer a Ana Sullivan, su maestra? ¿Cuál es la diferencia?

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